blog: interactividad permanente plena de seducción


Ayer pude asistir a ENCONTRES 080 que organiza la ACEC (Asociación Colegial de Escritores de Cataluña) y CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos). En el programa dos invitados: José Ángel Cilleruelo y Ricard Ripoll. Dos autores con excelentes espacios en la red, que aportan la calidad de sus escritos a la blogosfera.




Cuaderno de Poesía ya realizó en su día un dossier para hablar sobre la literatura en la red, concretamente sobre la poesía en la red POESÍA, DE LA EDICIÓN.




De todos es sabido que tras la apertura de Internet con la Web 2.0 se produce un gran impacto social, aportando nuevas herramientas para la socialización literaria. Ya en su día con la aparición de la imprenta y una nueva forma de lectura, el libro impreso, en la sociedad occidental se sucedieron cambios sociales, económicos, políticos, intelectuales, académicos y personales.




Hoy día el hecho más socializado es la utilización del blog para la actividad literaria. La producción literaria volcada en la red es una voz, sin rigor informativo, pero una voz personal, de detalles, donde el creador y el lector no precisan de intermediarios. Por ahora, por lo menos, el intermediario tradicional, el editor.




El medio se desconoce, se teme porque no se domina, pero se usa, porque la aventura de descubrir es fascinante.




Gracias JAC, por ese enlace en el tiempo de las antiguas formas escritas y la actual, que no vemos... pero que cualquier error en el hipertexto provoca verdaderos desastres a nuestros ojos alfabéticos.




Gracias Ricard Ripoll, ciertamente incluso lenguas inicialmente mayoritarias, en Internet sufren el desplazamiento hacia el uso de quien domina el sistema. El hipertexto es universal, pero su interpretación no es tan democrática.



2 comentarios:

Bel dijo...

Gracias, Montse. Muy interesante tu reflexión, así como los enlaces a los blogs también llenos de interés de estos dos escritores.

MGJuárez dijo...

Mi querida Bel, de haber podido sé te hubiera alegrado estar allí, fue una tarde para aprender algo más, un feedback cálido y entusiasta.

Un abrazo,
Montse.